Luego de hacer burbujas,
estas forman una película bien frágil
la cual pronto veremos romper.
No importa cuán grande o pequeña,
cuanto ascienda hacia el cielo o baje a la tierra,
lleva consigo el mismo final.
Esta llega como vestida
de una hermosa gama de colores,
llena de hermosos cambios,
a veces cian, magenta, otras amarilla.
El cian, intenso, penetrante como el cielo,
el magenta, llamativo, como quien se siente femenina.
Mientras que el amarillo brinda una tonalidad brillante
casi como el oro.
Esta termina dando un tono plateado casi transparente
como si fuera a desaparecer,
pero podemos verla.
Es tan atrayente ver cómo va desapareciendo de la vida
pero aun bañada de un tono brillante,
como diciendo: aún insisto.
Cuando desaparece se convierte meramente
en un grupo de gotas que se esparcen en el espacio vital.
Si aquella burbuja decide asomarse al suelo
nos muestra un hermoso aro colorido
como el arcoíris,
no proyecta sombra oscura
como todos los demás cuerpos.
Es un espectáculo que asombran
a los simples ojos que lo perciben,
pero al llegar al suelo explota.
La otra forma es verla volar hacia el cielo,
sus bellos tonos no se proyectan en ninguna parte
pero si llevan el mismo juego de colores,
el bello espectáculo que asombra,
y de igual manera termina su ciclo explotando,
llenándote la vista de molestas gotas de jabón.
En la vida podemos decidir ser como burbujas, no tendremos el mismo tiempo de extinción, pero todos terminamos de la misma forma.
Qué prefieres?
Todos nacemos de un soplo de vida, tenemos los mismos colores internos y cumplimos un ciclo en algún momento de nuestras travesías y travesuras.
Prefieres ser aquella burbuja que maravilla con sus hermosos colores el corto tiempo que se le brinda, que todavía perdiendo esos colores y volviéndose un fina película, con esa tonalidad plata, aun así brillarías?
--Recuerdo a mi abuelo en sus últimos días, un cáncer en su última etapa, físicamente estaba terminando su ciclo, pero su alma ardía como el fuego y brillaba como el oro, aun estando en cama llenaba vidas de felicidad con sus colores. Cuando cerró sus ojos su cuerpo no era el mismo pero su alma resplandeció como plata, PURO sin mancha alguna. Aquellas gotas que quedaron luego de su partida fueron cada una a nuestro corazones y allí se volvieron agua viva para cada uno, SIN DESPERDICIOS!
Ese es el ciclo de la burbuja que quisiéramos tener? O aquella que asombra con sus bellos colores pero asciende tan alto al cielo que nadie puede tocarla ni disfrutarla de cerca, y al final de igual manera explota y encima molesta en los ojos cuando caen sus gotas.
estas forman una película bien frágil
la cual pronto veremos romper.
No importa cuán grande o pequeña,
cuanto ascienda hacia el cielo o baje a la tierra,
lleva consigo el mismo final.
Esta llega como vestida
de una hermosa gama de colores,
llena de hermosos cambios,
a veces cian, magenta, otras amarilla.
El cian, intenso, penetrante como el cielo,
el magenta, llamativo, como quien se siente femenina.
Mientras que el amarillo brinda una tonalidad brillante
casi como el oro.
Esta termina dando un tono plateado casi transparente
como si fuera a desaparecer,
pero podemos verla.
Es tan atrayente ver cómo va desapareciendo de la vida
pero aun bañada de un tono brillante,
como diciendo: aún insisto.
Cuando desaparece se convierte meramente
en un grupo de gotas que se esparcen en el espacio vital.
Si aquella burbuja decide asomarse al suelo
nos muestra un hermoso aro colorido
como el arcoíris,
no proyecta sombra oscura
como todos los demás cuerpos.
Es un espectáculo que asombran
a los simples ojos que lo perciben,
pero al llegar al suelo explota.
La otra forma es verla volar hacia el cielo,
sus bellos tonos no se proyectan en ninguna parte
pero si llevan el mismo juego de colores,
el bello espectáculo que asombra,
y de igual manera termina su ciclo explotando,
llenándote la vista de molestas gotas de jabón.
En la vida podemos decidir ser como burbujas, no tendremos el mismo tiempo de extinción, pero todos terminamos de la misma forma.
Qué prefieres?
Todos nacemos de un soplo de vida, tenemos los mismos colores internos y cumplimos un ciclo en algún momento de nuestras travesías y travesuras.
Prefieres ser aquella burbuja que maravilla con sus hermosos colores el corto tiempo que se le brinda, que todavía perdiendo esos colores y volviéndose un fina película, con esa tonalidad plata, aun así brillarías?
--Recuerdo a mi abuelo en sus últimos días, un cáncer en su última etapa, físicamente estaba terminando su ciclo, pero su alma ardía como el fuego y brillaba como el oro, aun estando en cama llenaba vidas de felicidad con sus colores. Cuando cerró sus ojos su cuerpo no era el mismo pero su alma resplandeció como plata, PURO sin mancha alguna. Aquellas gotas que quedaron luego de su partida fueron cada una a nuestro corazones y allí se volvieron agua viva para cada uno, SIN DESPERDICIOS!
Ese es el ciclo de la burbuja que quisiéramos tener? O aquella que asombra con sus bellos colores pero asciende tan alto al cielo que nadie puede tocarla ni disfrutarla de cerca, y al final de igual manera explota y encima molesta en los ojos cuando caen sus gotas.

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